Escrito por 11:03 am Artículos de Opinión

CAMPOS PETROLEROS EN EL SECTOR NACIONAL

Los grandes campos pertenecientes a la industria de hidrocarburos con el paso del tiempo se han convertido en una de las bases fundamentales que más aportan al mundo, tanto a nivel económico como social. Varios de estos campos han entrado en una etapa de declinación, es decir, que dejan de ser económicamente rentables, por lo que son cerrados en varios casos. Sin embargo, esta problemática ha llevado a buscar alternativas para alargar la vida productiva de los pozos o encontrar otras opciones para satisfacer las demandas de hidrocarburos, como es el caso de la explotación en los yacimientos no convencionales.

Las denominadas zonas petroleras, son grandes zonas geográficas con diversos pozos que cuentan con una serie de características que permiten conocer y extraer el recurso natural (aceite o gas). La principal actividad de determinada zona es la extracción del petróleo, siendo entonces el principal interés social económico de quienes allí se encuentran. Son diversas las áreas en donde se puede extraer este mineral, conocido como el oro negro por sus múltiples usos en la sociedad mundial. (Zona Petrolera, 2019)

 

Figura I. Ilustración de un campo petrolero. Obtenido de Energía a Debate (2019)

 

Dentro de las zonas petroleras, también denominadas campos petroleros, se extrae el aceite y gas del subsuelo; dependiendo de la formación subterránea el volumen de hidrocarburo puede variar desde los cientos hasta miles de barriles producidos por día. En estas zonas es posible encontrarse desde maquinaria para la etapa de perforación y producción hasta tuberías para su transporte y locales de apoyo.

Por motivos de seguridad un campo petrolero siempre se encuentra alejado de la civilización, durante su establecimiento generalmente se complica debido a motivos de la logística necesaria. Un ejemplo común es el hospedaje de los trabajadores, ya que sus labores suelen durar de meses hasta años. Asimismo, el hospedaje y el trasfondo que este represente requiere obligadamente de agua y electricidad. La mayoría de las ocasiones un campo petrolero suele asemejarse a una pequeña localidad autosuficiente con los recursos y condiciones necesarias para subsistir durante un tiempo determinado (relacionado al tiempo de vida útil de los pozos). A nivel mundial se cuentan alrededor de 40, 000 campos de aceite y gas, estos se encuentran localizados tanto en tierra como mar adentro, cada uno difiriendo su tamaño y volumen del resto.

 

Tabla I. Reservas probadas (1P), probables (2P) y posibles (3P). Obtenido de CNH (2018)

 

Según datos estadísticos del año 2018 del Sistema de Información de Hidrocarburos de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), México contaba aproximadamente con 6, 464.17 millones de barriles en reservas de hidrocarburos. Nuestro país antiguamente en el 2006 se encontraba en la sexta posición de los países con mayor producción de petróleo a nivel mundial, con una producción de 3.71 millones de barriles por día, de los cuales un 87% se registraba como aceite crudo.

Los recursos prospectivos que se estiman a nivel nacional son tomados como referencia para realizar una definición de la estrategia exploratoria, en base a esto se programan las actividades físicas involucradas en el desarrollo de los proyectos y las inversiones en la exploración para descubrir nuevas reservas de hidrocarburos para sustituir las reservas de los campos que actualmente se encuentran en su etapa de producción y tener una sustentabilidad de los recursos a mediano y largo plazo.

Los recursos petroleros son todos los volúmenes de hidrocarburos que inicialmente se estiman en el subsuelo, referidos a condiciones de superficie. Sin embargo, desde el punto de vista de explotación, se le llama recurso únicamente a la parte potencialmente recuperable de esas cantidades. Dentro de esta definición, a la cantidad de hidrocarburos estimada en principio se le denomina volumen original de hidrocarburos total, el cual puede estar descubierto o no. Asimismo, a sus porciones recuperables se les denomina recursos prospectivos, recursos contingentes o reservas. En particular, el concepto de reservas constituye una parte de los recursos, es decir, son acumulaciones conocidas, recuperables y comercialmente explotables. (Pemex Exploración y Producción, 2010)

Los recursos prospectivos que se estiman a nivel nacional y su respectiva distribución en las principales cuencas productoras han sido la razón principal para incrementar las actividades de exploración en la planicie costera, en la plataforma continental y en las aguas profundas del Golfo de México; localizaciones donde la información geológica y geofísica que se adquiere y su debida interpretación a ayudado en la estimación de la magnitud total del potencial de los hidrocarburos en México. De esta manera, se considera que este potencial, es decir, el recurso prospectivo, a fecha de 1 de enero del 2019, alcanza una cifra de 15, 292.4 millones de barriles y 27, 655.2 miles de millones de pies cúbico en términos de aceite y gas natural respectivamente.

Bajo el contexto anterior, el área encargada de la actividad de exploración cumple de manera efectiva con todos los objetivos que han sido trazados dentro del marco estratégico nacional. Durante el año pasado, gracias a la exploración fueron incorporados 1, 169.6 millones de barriles de petróleo crudo equivalente en reservas 3P, donde 3, 058.5 miles de millones de pies cúbicos y 584.5 millones de barriles de barriles correspondían a gas y aceite respectivamente. El hallazgo de estos grandes volúmenes de reservas posibles de hidrocarburo se debe principalmente a las actividades exploratorias de manera terrestre y en aguas someras y profundas.

 

Figura II. Distribución de los recursos prospectivos de México en el año 2010. Obtenido de Pemex (2010)

 

Nuestro país cuenta con diversas cuencas sedimentarias las cuales han sido identificados con gran potencial petrolero, entre las más importantes podemos destacar las siguientes: Sabinas, Burgos, Tampico – Misantla, Veracruz, Sureste, Golfo de México Profundo y Plataforma de Yucatán. Una cuenca sedimentaria o cuenca petrolera puede ser definida como una depresión de la corteza terrestre, su origen se debe a la actividad tectónica ocurridas en las placas, bajo ciertas condiciones adecuadas las rocas generadoras pueden generar hidrocarburos en las cuencas. Estas zonas de hundimiento han sido de manera geológica favorecidas para la formación y acumulación de hidrocarburos, en ellas se han descubierto y hasta el día de hoy se sigue hallando grandes yacimientos de aceite y gas.

 

Tabla II. Reservas de hidrocarburos de los yacimientos incorporados en 2018. Obtenido de Pemex (2019)

 

A principios de la década actual la dirección de la estrategia exploratoria era enfocada hacia las cuencas del Sureste y Golfo de México profundo con el objetivo de encontrar aceite, por otra parte, el descubrimiento de nuevos campos que contuvieran gas no asociado era encaminado hacia las cuencas de Sabinas, Burgos y Veracruz. En el año 2018, gracias a la exploración se hizo efectiva la incorporación de reservas 3P por medio de descubrimiento previamente analizando las zonas de interés y/o delimitaciones, la mayoría de los casos de éxito se vieron reflejados en las Cuencas del Sureste. En la tabla que se presenta a continuación es posible visualizar un resumen que conglomera la cuenta, campo y pozo exploratorio y/o delimitador, las reservas de aceite y gas natural que fueron anexados en las categorías de reserva probada (1P), reserva probada mas probable (2P) y reserva probada más probable más posible (3P).

Durante los próximos 10 o 20 años, los energéticos fósiles continuarán siendo la base de la satisfacción de las necesidades energéticas mundiales. En ese lapso, una proporción importante de la producción petrolera se obtendrá de los yacimientos reevaluados que ya se encuentran en etapa de explotación o de reactivación en ciertos campos productores. En estas tareas, la contribución de la investigación y desarrollo tecnológico para la exploración y producción podría ser determinante para la eficiencia de las actividades petroleras. (Ortuño Arzate, 2008)

Entre los actuales avances tecnológicos, por los que cada vez mas empresas de la industria de petróleo y gas optan por implementar es el control y monitoreo de pozos; por medio de una sola plataforma las compañías pueden visualizar toda la estructura de la operación de pozos y de esta manera atender todos los requerimientos de datos que sus diferentes áreas soliciten y optimizar sus funciones en el trabajo.

Un ejemplo del monitoreo es que puede ser realizado en tiempo real durante 24 horas los 365 días del año, esto gracias a instrumentación inalámbrica. Entre los beneficios de implementar esta tecnología se menciona la optimización en el gasto de operaciones, ya que el monitoreo y sus servicios remotos deja de manera obsoleta la infraestructura antes utilizada, es decir, que se agiliza la gestión de datos y de esta forma es posible anticiparse a los retos por medio de una planeación a largo plazo.

Para conocer con mayor detalle cada uno de los servicios que puede ofrecer el control y monitoreo de pozos a distancia, así como el respectivo beneficio de su implementación en la industria puede ingresar a: https://dyscoep.com/servicios/

 

 

 

Fuente bibliográfica

Ortuño Arzate, S. (2008). Retos de la tecnología petrolera en México. Energía a Debate. Obtenido de https://www.energiaadebate.com/blog/2121/

Pemex Exploración y Producción. (2010). Las Reservas de Hidrocarburos de México. Obtenido de https://www.pemex.com/ri/Publicaciones/Reservas%20de%20hidrocarburos%20evaluaciones/100101_rh_00_vc_e.pdf

Zona Petrolera. (2019). Obtenido de https://conceptodefinicion.de/zona-petrolera/

 

 

 

AUTOR: ING. CARLOS GALEANA CASTILLEJOS
CONTACTO: CARLOS.GALEANA@DYSCOEP.COM
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